
Boozy gourmand que va directo al grano: huele a coñac añejo en barrica de roble. El coñac y el roble arman el esqueleto, la canela le mete calidez especiada, y la vainilla con tonka redondea todo en algo dulce pero con carácter alcohólico. Es de esas fragancias que en el frío se sienten como un abrazo con una copa en la mano. Densa, cálida, envolvente.
Cómo evoluciona
El coñac y la canela lideran al principio, la vainilla y la tonka toman el control en el drydown. Gana cremosidad con las horas.
- coñac
- canela
- roble
- vainilla
- tonka
La historia detrás
Hay una coincidencia que le queda perfecta: By Kilian nació como casa indie fundada por un heredero del imperio de licores Hennessy, antes de venderse a Estée Lauder en 2016. Que una casa con sangre de coñac haya hecho una fragancia que literalmente captura el "angel's share" —la porción de licor que se evapora de la barrica durante el añejamiento— no es casualidad menor.
Ideal para


Invierno, noche, sobremesa. Brilla con frío seco.