

El oud más "fácil" de tomar que existe, y por eso se volvió tan masivo dentro del nicho. Entra con madera de rosa y cardamomo, con un toque de pimienta china que le da chispa, y ahí aparece el oud — pero un oud domesticado, sin el costado medicinal o animal que asusta a los que recién empiezan. Sándalo y vetiver lo acompañan en el corazón, y el fondo de haba tonka, vainilla y ámbar lo cierra cálido y cremoso. Es la puerta de entrada perfecta al mundo oud: tiene la madera ahumada sin el shock.
Especiado-amaderado arriba, oud suave y ahumado en el corazón, drydown vainíllico-ambarino. Gana calidez y cremosidad con las horas.
La pirámide olfativa
por Aimé Guerlain · cómo se despliega ↓
madera de rosa · cardamomo · pimienta china
oud · sándalo · vetiver
haba tonka · vainilla · ámbar
La historia detrás
Pertenece a los doce lanzamientos originales de Private Blend (2007), la colección con la que Tom Ford —recién salido de Gucci e YSL— entró de lleno al negocio de las fragancias de lujo bajo su propio nombre. Buena parte de ese desembarco fue posible gracias a Karyn Khoury, directora de fragancias de Estée Lauder, cuya lectura fina de qué quería Ford y qué propuestas de los perfumistas de Givaudan y Firmenich lo iban a convencer la volvió "casi la única responsable" de esa entrada épica al mundo de los cosméticos. Un dato de linaje propio: no era la primera vez que Ford coqueteaba con el oud. Ya en 2002, todavía al frente de YSL, había lanzado M7, una de las primeras fragancias con oud pensadas para el gran público occidental. Oud Wood, cinco años después, es la versión pulida y madura de esa misma inquietud — el oud finalmente hecho para no espantar a nadie.
Ideal para




Entretiempo e invierno, día y noche, unisex. El oud “de entrada” — ideal para quien nunca probó la nota y no quiere asustarse.





